La brecha digital comprende muchos significados, pero la manera más fácil de definirlo es referirnos a la diferencia que, por un lado, a un número de personas que tiene mucha facilidad de conectarse a Internet y además sabe perfectamente usarlo y, por otro lado, a un número de personas que no tiene ni ordenador, por lo tanto, no sabe ni conectarse a Internet ni usarlo. Pero veamos ahora las otras definiciones: Martin R. Hilbert dijo que la brecha digital era “entre aquellos que tienen acceso a las tecnologías digitales y aquellos que no”; definición que se nos queda un poco corta, y por eso comparamos con otra bastante más amplia sobre dicha brecha que recogieron Ricardo Monge y Federico Chacón del Departamento de Comercio de los Estados Unidos: “(mientras) algunas personas tienen las más poderosas computadoras, el mejor servicio telefónico y el más rápido servicio de Internet, así como una riqueza de contenido en este servicio y una capacitación apropiada para sus vidas… otro grupo de personas… no tiene acceso a las más modernas y mejores computadoras, al más confiable servicio telefónico o al más rápido o más conveniente servicio de Internet.
Según Kemly Camacho, con la brecha digital se inicia la reflexión sobre el tema impacto social de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Para ella, hay tres aspectos de la brecha digital que hay que tener en cuenta: la de acceso, basada en la diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no a las TIC; la de uso, basada en las personas que saben utilizarlas y las que no; y las de la calidad del uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios. La brecha digital también puede dar confusión entre las personas, ya que se piensa que dicha brecha es una sola, y por tanto la solución es única; pero esto no es así, porque debería hablarse de varias brechas digitales, según el género, edad, cultura, localización geográfica…. Para concluir, la brecha digital ya no es una, sino que han ido apareciendo nuevas brechas digitales; ya no es solo las diferencias que puedan existir entre quien tiene acceso y quien no, sino que ahora también aparecen otros problemas entre los que ya tienen conexión; por ejemplo, no todos los que disponen de conexión tienen posibilidades de desarrollar sus capacidades y habilidades para el teletrabajo.
La brecha digital, por tanto, hemos podido ver que aparte de tener varias definiciones, tiene otras muchas cosas de las que se nos pueden escapar o pasar de largo y quedarnos sólo con lo esencial de lo que significa.
Bibliografía consultada:
http://vecam.org/article550.html
http://www.geocities.com/brecha_digital/index.htm
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Hace 11 años
